
Ya se ha cumplido la cuota de ausencia
y hoy mi mirada se inunda de tu presencia
Oh! dulces ojos marinos,
quisiera que por mi reflejasen tal brillo.
Dulce diamante fino,
abrázame y tararea un dulce trino
Y antes mi querido marino
los atardeceres eran fríos,
quebraban mi corazón tibio
y le socavaban sin sentido
Hoy clama mi corazón adolorido
de tu perfume envenenarse,
de tus brazos estrangularse
y de tus caricias volverse adicto
Ay! mi querido y amado marino
ya no hallo la hora de estar contigo

